Decidme, piedras, algo. Hablad, altos palacios.Calles, una palabra. ¿ Tú, genio, no te inspiras?
Sí, todo está animado entre tus santos muros,
Roma eterna. Ante mí, sólo guardas silencio.
¿Quién me susurrará? ¿Veré en una ventana
La bella criatura que me deleite y abrase?
No intuyo los caminos aún que recorreré
Para verla, preciso tiempo sacrificando.
Aún miro iglesias, ruinas, palacios y columnas
Como en viajes conviene a un hombre circunspecto.
Mas pronto pasará y habrá un único templo:
El templo del amor que acoge al consagrado.
Eres un mundo, Roma, pero sin el amor
El mundo no sería mundo, ni Roma, Roma.

0 Comments:
Postar um comentário
<< Home